Solo dos cucharadas de pasta de tomate al día mejoraron la atención y la memoria en un ensayo con humanos
Evidence review & editorial synthesis
Un ingrediente habitual de la cocina podría tener un efecto inesperado en el cerebro. En un ensayo aleatorizado con humanos, consumir aproximadamente dos cucharadas de pasta de tomate concentrada cada día durante tres meses mejoró ciertas medidas de atención y la capacidad para recordar nombres. Los resultados plantean una pregunta interesante: ¿podría un alimento corriente ayudar a mantener el rendimiento mental sin recurrir a suplementos nootrópicos especializados?
Dos cucharadas al día durante tres meses de pruebas
Investigadores de Barcelona reclutaron a 47 adultos sanos de entre 40 y 55 años; 42 completaron el estudio. Cada persona siguió dos periodos dietéticos de tres meses en orden aleatorio, separados por un mes de descanso. En un periodo, consumieron pasta de tomate concentrada a diario. En el otro, siguieron una dieta baja en licopeno, el carotenoide rojo abundante en los tomates.
La cantidad se ajustó al peso corporal y promedió 34.6 gramos de pasta de tomate al día, aproximadamente dos cucharadas. Esto aportaba cerca de 38 miligramos de licopeno. El producto era pasta de tomate concentrada corriente, no un fármaco experimental ni un suplemento purificado.
Este diseño cruzado permitió a los investigadores comparar a cada participante consigo mismo en distintas condiciones dietéticas. Midieron la atención, la velocidad de procesamiento, la memoria asociativa, los marcadores sanguíneos y la actividad cerebral funcional antes y después de cada periodo.
¿Qué mejoró exactamente?
Los resultados más interesantes se observaron en la atención selectiva y la memoria de rostros y nombres. Durante el periodo de consumo de pasta de tomate, los participantes obtuvieron mejores resultados en una prueba cronometrada de atención en la que debían identificar letras relevantes entre otras que servían de distractores. Su puntuación de rendimiento en concentración mejoró en 7.2 puntos y la medida de velocidad de procesamiento, en 8.3 puntos, en comparación con el periodo de control. Estas son diferencias en las puntuaciones de las pruebas; no equivalen a estar un porcentaje determinado más concentrado en la vida cotidiana.
El resultado de memoria es más fácil de imaginar. En una prueba que consistía en asociar rostros vistos previamente con sus nombres, el periodo de consumo de pasta de tomate produjo una ventaja de 0.8 pares correctamente asociados. En términos cotidianos, esto equivale aproximadamente a una asociación correcta adicional entre rostro y nombre en la tarea del estudio. No significa que los participantes desarrollaran de repente una memoria mucho mejor, pero la diferencia medible resulta notable para un alimento corriente.
Es importante destacar que no mejoraron todas las medidas cognitivas. La señal se centró en aspectos concretos de la atención y la memoria asociativa, no en una mejora general de todas las capacidades mentales.
¿Por qué podrían afectar los tomates al cerebro?
Los tomates son una fuente alimentaria importante de licopeno, un carotenoide asociado con vías de señalización antioxidantes e inflamatorias. A diferencia de algunos compuestos vegetales, el licopeno puede atravesar la barrera hematoencefálica. El procesamiento de los tomates para convertirlos en pasta concentra el compuesto, una de las razones por las que este ingrediente cotidiano interesó a los investigadores.
Las concentraciones sanguíneas de licopeno aumentaron considerablemente durante el periodo de consumo de pasta de tomate, lo que aportó un indicio biológico de que los participantes realmente habían aumentado su ingesta. Los investigadores también analizaron el factor neurotrófico derivado del cerebro, o BDNF, una proteína que interviene en la adaptabilidad neuronal. El BDNF mostró un aumento limítrofe, mientras que los escáneres cerebrales exploratorios revelaron cambios en la conectividad funcional de varias redes.
Estos hallazgos secundarios ofrecen posibles pistas, no una explicación confirmada. La pasta de tomate contiene varios compuestos bioactivos y el ensayo no permite establecer que el licopeno fuera el único responsable. El valor del experimento reside principalmente en las diferencias observadas en el rendimiento de las pruebas cognitivas.
Un alimento sencillo y qué más cuenta con respaldo científico
Los resultados resultan atractivos porque no requieren una rutina complicada. Se puede añadir pasta de tomate a salsas, sopas u otras comidas habituales. Es una elección alimentaria práctica, no un tratamiento validado para los trastornos de memoria. El estudio fue pequeño, incluyó a adultos sanos de mediana edad y no fue ciego. Además, los participantes sabían qué periodo dietético estaban siguiendo. Será necesario que ensayos más amplios determinen si los cambios persisten y tienen relevancia fuera del entorno de las pruebas.
Quienes tengan interés en otras sustancias estudiadas por sus efectos en la cognición pueden consultar nuestra guía sobre nootrópicos. Dos suplementos con investigaciones en humanos son Bacopa monnieri, un extracto botánico estudiado especialmente por sus efectos en la memoria, y monohidrato de creatina, más conocido por su relación con el rendimiento físico, pero también estudiado en ciertas tareas cognitivas. Los resultados varían entre ensayos y no se ha demostrado que ninguno de los dos amplifique los efectos de los tomates.
La implicación más agradable también es la más sencilla: la investigación nutricional relevante no siempre comienza con un ingrediente exótico. A veces empieza con una cucharada de algo que ya está en la cocina.
Referencias científicas y lecturas adicionales
- Estudio principal: “Tomato Intake Improves Cognitive Performance and Modulates Functional Brain Networks in Healthy Adults: A Randomized Crossover Clinical Trial.” (López-Solís R, et al. Antioxidants. 2026;15(5):644. doi:10.3390/antiox15050644.)
- Evidencia sobre Bacopa: “Comparative effects of Bacopa monnieri and Ginkgo biloba on cognitive functions.” (Revisión sistemática y metaanálisis en red. 2026. PMID:41678913.)
- Evidencia sobre la creatina: “The effects of creatine supplementation on cognitive function in adults.” (Revisión sistemática y metaanálisis. Front Nutr. 2024. doi:10.3389/fnut.2024.1424972.)
Aviso: Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento médico. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni la atención médica individualizada.

